martes, 24 de septiembre de 2013

Tómelo de un ex-periodista: adaptarse o morir (dirigido a profes de universidad)

Lamentablemente está en Inglés. Y no me siento con ánimos de traducirlo. Aportaré un resumen. Pero si se maneja mínima en la lengua del imperio, no deje de leer el post de Byron P. White "Take It From an Ex-Journalist: Adapt or Die"("Tómelo de un ex-periodista: adaptarse o morir") publicado hace unas horas en The Chronicle of Higher Education:
http://m.chronicle.com/article/Take-It-From-an-Ex-Journalist-/141779/?cid=wc&utm_source=wc&utm_medium=en

White fue periodista, llegó a cargos directivos y se enfrentó en los ochenta a reuniones con colegas en que afrontaban los cambios que se producían en la prensa, el cierre de periódicos y la pérdida de lectores.

Desde hace años es profesor en una universidad y participa en reuniones similares de académicos que se enfrentan a una situación que tiene bastantes analogías. Entre otras, un final anunciado si no se adopta una postura de mente abierta frente a los cambios.

Entonces, hace 25 años, la culpa no era de los lectores que dejaban de serlo (ni por supuesto de los periodistas) sino que la causa se encuentra en unos profundos cambios que obligan a cambiar el modelo de gestión, o, si lo prefieren, el modelo de negocio [1].

¿En qué fallaron entonces los periodistas?

Primero, no se creyeron que tuvieran que cambiar.
Segundo pensaron que era el público el que estaba equivocado.
Finalmente, no se dieron cuenta de que el cambio iba mucho más lejos de lo que nunca habían experimentado (incluso se creen que todo consiste en poner la prensa en Internet).

¿Y el profesorado en la Universidad?
¿Ha encontrado alguno que piensa que no hace falta cambiar y sigue dando sus clases magistrales mientras sus alumnos/as toman apuntes para luego pasar un examen?
¿Se ha tropezado con alguno que piense que sus alumnos se equivocan cuando se envían Whatsups o usan Facebook en vez de escucharles atentamente?
¿Y ha visto a algún profesor colocar los mismos materiales que antes daba a leer mediante fotocopias o en papel, que ahora los colocan en un campus virtual para que los lean sus alumnos, y creen que están adaptándose a los tiempos?

Por supuesto, el cambio va mucho más lejos. Y esta entrada no da para más. Cómo tuiteó @carlospino2001 a raíz del seminario "Redefiniendo la universidad": "La universidad no necesita una redefinición, necesita nacer de nuevo".

Pero bueno, a todos nos llegarán nuestro San Google [2]




Julieta Bonazza: "Cerdo"


[1]
Claro que a nosotros los profesores de universidad, oír la palabra "negocio" nos pone las carnes de gallina (léase nos aterroriza). Eso no es un problema. El problema es que lo hacemos porque consideramos que somos seres superiores en torres de marfil que poseemos la sabiduría, que nadie nos puede quitar del pedestal porque si lo hacen atentan contra el conocimiento, que sabemos qué y cómo deben aprender nuestros alumnos, que estamos aquí para guiarlos en ese difícil camino hacia la madurez humana (y el contrato de trabajo) y que si, al final, no logran aquella (o éste) se debe a su exclusiva falta, pues de haber seguido fielmente nuestros sabios consejos su vida habría sido plena y satisfactoria.

[2]
Para los que desconozcan el refrán de referencia (y no se trata de ningún homenaje a Google, Dios me libre): cuando alguien no tiene en cuenta una realidad o se pavonea de su vida o en otros casos, en España utilizamos la frase "a todo cerdo le llega su San Anton" (en otras versiones, su San Martín) haciendo referencia a los cerdos que viven holgando en el campo, y avisándoles que llegará el día de la matanza (la fiesta de San Anton o San Martín). También se expresa "a todos les llega su hora". Así que también a las Universidades nos llegará el día en que alguien, al estilo de alguna de las cosas que ha hecho Google, nos enviará a la calle. Aunque espero que no sea "Udacity".

lunes, 23 de septiembre de 2013

Tortura en la escuela


Historia de una tortura. O jugando con tres letras.



¿Qué es un ATL?

Jordi Adell me lo aclaró: un Acrónimo de Tres Letras. Gracioso. Pero todos sabemos lo que es un PLE.

PLE = Personal Learning Environment. Entorno de aprendizaje personal.

¿Y PLN?

Podríamos pensar que:

PLN = Personal Learning Network: Red de aprendizaje personal.

Interesante.

¿Y si lo cambiamos por PLN = Peer Learning Network: Red de aprendizaje con pares.?

Entonces estamos entrando en una de las claves del aprendizaje del siglo XXI. [1*]

Durante muchos años la humanidad no necesitó de la “escuela” para formar a sus miembros. ¿Te lo puedes creer? Quizás esa misma pregunta la formulen, invertida, dentro de unos siglos:
“Durante muchos años existía una cosa llamada escuela, ¿te lo puedes creer?”
Los niños iban a un sitio, muchas veces contra su voluntad, a aprender contenidos que no les servían para nada y por los que no tenían ningún interés. Allí realizaban las actividades que un señor (o señora) llamado “maestro” (o “maestra”) les indicaba. Este señor (o señora) les obligaba a todos a realizar las mismas actividades. Y teóricamente debían servir para que aprendieran lo mismo. ¡Todos!. ¡Todos debían aprender lo mismo y de la misma manera!. 
Ir a ese sitio terrible era obligatorio. Si alguien se oponía podía ir a la cárcel. Claro que algunas personas consiguieron librarse… [2*] 
En realidad mucha gente vivía gracias a ese instrumento de tortura: algunos cobraban por ser los verdugos y torturar a los niños y niñas directamente. Se llamaban maestros (maestras) pero con el tiempo mejoraron su estatus social y se llamaban “profesores” (profesoras). Esto no quiere decir que cambiara su función. 
Había verdugos para niños y jóvenes. Existía una escuela para cada edad. Se llamaba Primaria, Secundaria y Superior. En la “escuela superior” los jóvenes no podía rebelarse pues si lo hacían no les daban un papel que luego les permitiría trabajar. 
Pero había otra gente que vivía de esto: algunos se dedicaban a preparar textos e imágenes que colocaban primero en libros y luego en otros soportes digitales. Estaban los conserjes o vigilantes, los directores e inspectores, los “pedagogos” (y pedagogas), especialistas en este género de tortura, y hasta alguien tenía la suerte de ser designado “ministro” superior encargado del sistema.  
Los padres pagaban por someter a sus hijos a esta tortura, pues les prometían que con ello les asegurarían un puesto de trabajo. Y aunque muchos se opusieron y lucharon contra este tipo de esclavitud, no fue sino hasta muchos años después que desapareció. Coincidió con la desaparición del término “Pedagogía” sustituido por “Paragogía” (Peeragogy). 




Los humoristas también han aplicado la ironía sobre la escuela 
como en esta viñeta de Forges, 
distribuida a título de cita. Copyright del autor y El Pais.



[1*]
Sobre “Peeragogy”, ver el libro “The Peeragogy Handbook
Recuperable desde:
http://peeragogy.org

[2*]
Margaret Mead, una famosa antropóloga, declaró: “Mi abuela quiso que yo tuviera una educación: por eso no me mandó a la escuela”. No he conseguido encontrar la fuente de la frase original, pero parece que la citó Reimer en su obra “La escuela ha muerto” en 1974. Yo la conocí a través del libro "Vídeo y Educación" de Ferrés de 1987 (reeditado más tarde en otra editorial), y lo cité en 1995. A continuación las referencias.

Reimer, E. (1974). La escuela ha muerto. Barcelona: Barral.

Ferrés, J. (1987). Vídeo y Educación. Barcelona: Edit. Laia.

Bartolomé, A. (1995). Los Ordenadores en la Enseñanza están cambiando. En AULA de Innovación Educativa, 40-41, Jl-Ag. 1995, 5-9.
Descargable en pdf desde:
https://www.researchgate.net/publication/255949362_Los_Ordenadores_en_la_Enseanza_estn_cambiando?ev=prf_pub
y como html desde
http://www.lmi.ub.edu/personal/bartolome/articuloshtml/bartolom_aula_95/

Frases similares atribuidas a diversos personajes célebres corren por ahí.
Existen diversos movimientos a favor de una educación sin escuela, a veces en contra de las legislaciones actuales que confunden “derecho a la educación” con “obligación de ir a la escuela”. Puede encontrarse información en (entre muchísimos otros sitios):
http://educacionsinescuelacolombia.wordpress.com/

Como anécdota, a mediados de los noventa recuerdo que el ministro de Educación danés no había ido a la escuela (como parodiando a Serra, nuestro ministro del ejército que no había hecho el “servicio militar”).



miércoles, 11 de septiembre de 2013

Internet es sencillo. La clave son los "mondones"

Hace años decía, referido al uso del vídeo en la escuela, que el problema era quien tenía los “mondones” [1*]. La palabra “mondones” no tenía significados escatológicos, como alguno insinuó, sino que era la mezcla de “mandos” y “botones”. La clave para optimizar el uso del audiovisual en la escuela era que fueran los alumnos los que lo utilizaran, y no el profesor. Era dar la cámara al alumno. Era pasar el control del mando (y los botones) al alumno. En el artículo citado queda mejor explicado.
Y la clave para entender Internet y cómo utilizarlo en Educación es la misma: ¿quién tiene (o maneja) los “mondones”?

¿Quién maneja los “mondones”?

Dominique Voltón, ¡pobre!, pedía hace años que un comité de periodistas actuara censurando la información en Internet para asegurar su calidad. Su problema era quién tenía los “mondones” (que por cierto, él había perdido). En Internet éstos han pasado al usuario que es quien debe decidir a quien le da su confianza, de quien se fía. No depende de lo que le diga el maestro, el cura, el periodista… No depende de quien controla el cuarto poder, ni los tres primeros. Si la Wikipedia le da respuestas fiables (o “el rincón del vago” le proporciona fuentes que resisten la evaluación de sus profesores), esas son sus fuentes.  Así que los profesores y profesoras también se quedan sin “mondones”.

Los expertos se quejan ante la posibilidad de que cualquiera pueda escribir (y en ocasiones ser más leído). Los periodistas critican la “democracia informativa” (al tiempo que utilizan esas mismas fuentes de las que reniegan [2*]. El profesor universitario mira con desprecio las fuentes en las que beben sus estudiantes. Pero el problema es muy sencillo: están perdiendo el control de los “mondones”.

Hace poco Mariona Grané y yo escribíamos un artículo sobre los grandes interrogantes educativos que plantea la sociedad del conocimiento [3*]. Pero ahora, repasándolos, veo que, en el fondo, todo sigue siendo un problema de mondones. El primer interrogante, la autoridad, resumen los otros. Por ejemplo, las redes sociales son vilipendiadas o, cuando un profesor/a las utiliza en el aula, se asumen como si fueran comunidades de aprendizaje y no redes. Y esto es así porque en las redes sociales no existe una verticalidad, es decir, una verticalidad en el uso de los mondones [4*].

Otros, más sesudos que el pobre autor de estas líneas, hablarán del poder. Y nos recordarán que en Internet también se crean estructuras de poder.

Vale, total, un problema de mondones. ¿Quién tiene los mondones en Internet? ¿Y en la escuela? Partidarios de las teorías conspiratorias a nivel global, abstenerse, no porque no existan (que haberlas, haylas) sino porque una y otra vez la historia nos sorprende. Busque ejemplos el lector avezado.



[1*] La explicación de los “mondones” aparece en la presentación de este libro:
Bartolomé, Antonio R. (1999). Nuevas Tecnologías en el aula. Guía de supervivencia. Barcelona: Graó.
Recuperable desde:
https://www.researchgate.net/publication/256456401_Nuevas_Tecnologas_en_el_aula._Gua_de_supervivencia?fulltextDialog=true&ev=prf_pub_xaddfulltext

[2*] La falta de rigor que tradicionalmente los periodistas han mostrado cuando han reproducido sin filtro alguno la información que le proporcionaban los departamentos de prensa de los ejércitos (o sus equivalentes cuando aún no existían) la siguen mostrando cuando reproducen información que circula por las redes o que ellos mismos creen haber encontrado. Desde luego, un criterio de fiabilidad hoy no es ciertamente el aval de un profesional del periodismo. Mejor fiarse de las propias estrategias con las que, en Internet, afortunadamente, podemos verificar fuentes y contenidos.

[3*]
Bartolomé, A. y Grané, M. (2013). Interrogantes educativos desde la sociedad del conocimiento. Aloma. Revista de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport, 31 (1), pp.73-82.
Recuperable desde:
http://www.revistaaloma.net/index.php/aloma/article/view/173/115

[4*]
Sobre las diferencias entre comunidades y redes, ver:
Amartino, Mariano (2007). Comunidades y Redes Sociales. En el blog Denken Über, 12/6/2007. Citando a David Coleman (no localitzat l’original).
Recuperable desde:
http://www.uberbin.net/archivos/comunidades-online/comunidades-y-redes-sociales.php


lunes, 2 de septiembre de 2013

Palabras e imágenes. Sobre su uso

¡Crisis económica! ¿Qué piensa cuando ve esta imagen? (deje de leer por un momento y escriba lo que piensa en un papel).



Es una imagen curiosa. Impacta. Y nos dice muchas cosas. Podríamos hablar sobre ella y sobre lo que nos sugiere. Este poder lo desaprovechamos cuando en nuestra docencia utilizamos las imágenes sólo para mostrar, describir, aclarar…

Su uso en las presentaciones multimedia pueden encontrarse cuando Jordi Adell nos habla de fluir y dejar fluir [2] o lo que tanto le hemos oído comentar de las presentaciones Zen.

Joan Ferrés nos ha repetido hasta la sociedad como podemos aprender a utilizarlas simplemente fijándonos en cómo lo hace la publicidad [3].

Podemos hablar de cómo los medios condicionan el mensaje (Marshall McLuhan) [4]. O pensar en utilizar el hemisferio derecho del cerebro. O pensar en la creatividad y Ken Robinson.


Pero, ¡volvamos a la foto de la crisis!

También podemos pensar en sus límites. Porque cuando Vd. escribió sus impresiones sobre el hombre de roca islandesa, primero nos pusimos de acuerdo en un tema: la crisis.

Luego le atribuyó un significado: quizás era un banquero, quizás un trabajador de la Banca, quizás un ciudadano corriente…

Después tomó partido: ¿a quién atribuye la crisis? ¿quiénes son los buenos y quiénes los malos?

Y tras alguna decisión más, Vd. vio claramente como esta estatua simbolizaba… (aquí puede añadir lo que escribió antes). ¿Se le ocurre cómo cambiaría lo que escribió si cambiase alguna de sus decisiones anteriores?

El lenguaje audiovisual, como el de las imágenes, es sugerente pero ambiguo; capaz de mover las personas, pero en direcciones opuestas. Quizás esto le permite generar tan fácilmente espacios de diálogo. Y es ahí, en ese diálogo, donde realmente se produce el aprendizaje, el importante, no recordar los nombres de las capitales de los países de mi continente (aunque también) sino los derechos, las esperanzas, los sentimientos, las limitaciones de la Humanidad.

Las imágenes y el audiovisual, más allá del ámbito cognitivo, nos permite desarrollar una Educación para el diálogo y la libertad. Aunque suponga recurrir a la pedagogía de la “jaula de grillos” [5].



[1]  Fotografía de Antonio Bartolomé distribuida bajo una licencia Creative Commons.

[2]  Adell, J. (2011). Fluir y hacer fluir: el secreto de las presentaciones. EDU&TEC (15/05/2011).
http://elbonia.cent.uji.es/jordi/2011/05/15/fluir-y-hacer-fluir-el-secreto-de-las-presentaciones/

[3]  Joan Ferrés ha desarrollado esta idea en varios textos, no disponibles en la red. Existe un libro publicado en Gustavo Gili del que he colocado el capítulo en que se presenta brevemente la esencia de la idea de esta entrada (la fuerza motivadora de la imagen o el vídeo).  El referencia del libro y el enlace desde donde descargar el capítulo son:
Ferrés, Joan y Bartolomé, Antonio R. (1991). El Vídeo: enseñar vídeo, enseñar con el vídeo. México: Gustavo Gili.
https://www.researchgate.net/publication/255997401_El_Vdeo_ensear_vdeo_ensear_con_el_vdeo?ev=prf_pub

Si desea profundizar en la idea de aprender de la publicidad, busque:
Ferrés, J. La publicidad, modelo para la enseñanza, Akal ediciones, Madrid, 1994.

[4]  Dada el general desconocimiento (manifestado en algunas críticas que oigo recientemente) y como alternativa a lo muchísimo escrito para entender el significado de la frase “el medio es el mensaje”, recomiendo esta presentación de Carla Fer sobre McLuhan y su pensamiento: clara, sencilla y precisa.
Fer, C. (2012). McLuhan, el medio es el mensaje. Prezi (18/09/2012).
http://prezi.com/g7xcesduh-mm/mcluhan-el-medio-es-el-mensaje/

[5]  Ver “La pedagogía de la ‘Casa de Locos’” en:
http://basiletic.blogspot.com.es/2013/03/la-pedagogia-de-la-casa-de-locos.html